LA BUENA SALUD NATURAL

LA   BUENA   SALUD   NATURAL

                                 La salud es un tesoro que está a tu cuidado.  Es parte importante de la vida.  Es fundamental.  Sin buena salud las demás cosas no pueden disfrutarse plenamente.

                                 La mayor responsabilidad en cuanto a la  vigilancia de su conservación  recae sobre ti.   Has de permanecer alerta para no perderla.

                                 La  salud natural  no se compra ni en los consultorios, ni en las farmacias, ni en las tiendas de régimen.

                                 Se debe aprender a conservarla, mejorarla o recuperarla si se ha perdido.

                                 Sin esfuerzo y sin sacrificio lo que  ocurre es que se puede ir tirando, mientras dura el capital energético de que se dispone, mientras el cuerpo aguante, pero difícilmente se puede gozar de pleno bienestar.

                                 Al acudir a la Naturopatía con la intención de lograr lo antes dicho, se comprende que el paciente deja su actitud pasiva   y se convierte en un alumno que realiza un curso individualizado para conocerse mejor a sí mismo   y para aprender lo que debe hacer para superar su situación actual, sea de la envergadura que sea.  A la vez que aprende a prevenir y combatir futuros trastornos.  Es decir que  comienza la seria labor de poder llegar a convertirse en terapeuta de  sí  mismo  .  Evidentemente que no todos llegan a obtener la misma capacitación ;  pero casi siempre se obtiene el  nivel que se requiere  para vivir con un margen suficiente de seguridad y bienestar.

                                  El enfermo que no está dispuesto a colaborar estrechamente con su médico va en contra de sí mismo y está perdiendo un tiempo vital que puede llegar a ser muy difícil de recuperar.      Y el médico que pasa por alto le necesidad de informar al paciente para  que comprenda que debe responsabilizarse de su salud, está solo atendiendo la enfermedad sin llegar a lo importante del asunto y es reconocer que hay que tratar a la persona total.

                                  La verdadera medicina es la que ayuda al enfermo haciéndolo partícipe del proceso curativo, prestando atención a su cuerpo, mente y espíritu ,  y no solo se detiene en la enfermedad.

                                  El enfermo que no aprende (informándose, asimilando y asumiendo)  cómo esta formado su cuerpo y cómo funciona,   no llega a curar realmente,    sino que puede mejorar   y gozará de la salud que su constitución heredada  y  las circunstancias que le rodean,  le permitan.

                                  El individuo que no aprenda a vivir de una forma saludable seguramente volverá a enfermar , en más de una ocasión, pudiendo caer en la enfermedad crónica y después de mucho sufrir y pasar por el quirófano, probablemente no llegará a viejo.

                                  Esa frase tan escuchada de : –“lo suyo no tiene remedio”.

                                  O la otra de: –“lo mío no tiene solución”.  No siempre son ciertas.  Pues suelen ser comodines que usan los profesionales que no tienen más

recursos o los pacientes que no están dispuestos a ningún esfuerzo.

                                  El prestar atención a sí mismo y el aprender a respetar las leyes que rigen la vida son el camino que conduce a una mejor salud y más larga vida.        

              LA SALUD VERDADERA TAMBIEN SERA UNA REALIDAD EN EL FUTURO